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La historia de las zapatillas de deporte

 

La Deportista te presenta la historia de este tipo de calzado que resiste a todas las modas.
Es uno de los fenómenos más excitantes y con una evolución vertiginosa en la moda. De uso funcional al principio, pronto alcanzaron la categoría de objeto de culto. Lo más parecido a lo que hoy conocemos como zapatillas de deporte comenzó a finales del siglo XVIII como una forma de que los fabricantes de caucho para ruedas de bicicletas, y más tarde para coches, se deshicieran del exceso de producto y así poderlo utilizar de distintas maneras.
Las primeras zapatillas deportivas eran muy sencillas, con la suela de goma y la parte superior de lona. En Inglaterra se empezaron a llamar plimsolls, palabra de origen náutico; y en Estados Unidos, en el año 1892, la U.S. Rubber Company creó unas más cómodas, llamadas popularmente sneakers, porque la gente al andar no hacía ruido, y así podrían sneak up on someone (acercarse sigilosamente a alguien).
Estas zapatillas surgieron con la invención del caucho vulcanizado, patentado por la empresa Good Year en el año 1839. El primer precedente de las zapatillas deportivas fueron unos zapatos para jugar al croquet que llevaban los ricos ociosos de entonces y que fueron concebidos en 1876 por la New Liverpool Rubber Company. Esta empresa se convertiría más adelante en la marca Dunlop.
Las primeras zapas que se crearon para comercializar de manera masiva fueron las Keds, en el año 1916; y un año más tarde, Marquis Converse, fundador de la empresa Converse Rubber Shoe Company, situada en Malden, Massachussets, sacó al mercado la primera zapatilla específica para utilizar cuando se jugaba al baloncesto, las Converse All Stars.
Estas zapatillas pasaron a llamarse Chuck Taylor All Stars en 1923 por el jugador estrella del equipo del Indiana, llamado, obviamente, Chuck Taylor. Este personaje recorrería el país, primero como jugador y luego como vendedor, para dar a conocer el baloncesto y las Converse a millones de americanos. Habían nacido las Chuck Taylor All Stars, y con ellas un icono, el mítico parche redondo que representaría la hegemonía de Converse en el mercado de las zapatillas de baloncesto hasta finales de la década de los 60, periodo durante el cual calzaron a los equipos más importantes de la época.
La empresa Converse, actualmente propiedad del gigante Nike, presume de que son el modelo de deportivas más vendido de la historia.
Otro gran precedente fue la marca P.F. Flyer, creada por B.F. Goodrich, quien patentó en 1933 la tecnología de la plantilla Posture Foundation, que supuso una innovación en comodidad y rendimiento para correr. De esta compañía fueron originalmente las zapatillas Jack Purcell, en honor del famoso jugador de bádminton, aunque hoy están en los catálogos de los clásicos de Converse.
Easytone de Reebok y Shape-ups de Skechers. Marcas de ropa y calzado deportivo. El calzado Goodrich se hizo conocido sencillamente como P-F (Posture Foundation) en 1937. Las tendencias de la moda en los 40 y 50 vieron cómo las P.F. Flyers escapaban de los gimnasios y canchas para convertirse en un calzado activo y a la moda para todos. Todo lo que haces es más divertido con PF, rezaba un anuncio publicado en una revista en el año 1947.
Los estilos de P.F. variaban desde las zapatillas con y sin caña hasta mocasines para trabajar, relajarse o jugar. Cuando llegó la década de los 60, P.F. era uno de los calzados más populares de Norteamérica. Pero incluso la zapatilla que ayudó a millones a Saltar más alto y correr más rápido sucumbió a los cambios de la industria a principios de los 70. En la actualidad, esta marca ha vuelto a comercializarse, repitiendo la fórmula de mezclar comodidad y diseño.
Durante los años 50, las zapatillas se asociaron con el mercado emergente relacionado con los adolescentes. Eran un tipo de calzado barato y duradero, idóneo para hacer deporte y practicar el baile. Todavía no había llegado el furor del running. Las calzaban los estudiantes de instituto de todo el mundo, convirtiéndose así en un símbolo de rebelión. Las chicas preferían las keds, mientras que los chicos solían llevar las chucks.
Uno de los aspectos a tener en cuenta es el diseño de las suelas. En los 60 se llevaban los cuadrados y los círculos, en los 70 fue el dibujo de espiguilla, y en los 80 se pasó al dibujo tipo cuadrícula, aunque no resultó muy popular. Entonces fue cuando las marcas empezaron a plasmar sus logotipos.
Estrellas de la música como Elvis o Lennon fueron fotografiados con ellas, e incluso Mick Jagger se casó llevando un par. Esto es un indicador de la importancia de este tipo de zapato para la juventud mundial.
Las grandes firmas empezaron a apuntar hacia grupos de las grandes urbes, especialmente afro-americanos, hispanos y asiáticos. Culturas suburbanas ligadas a otras áreas, como pueden ser la música o el graffiti, están especialmente ligadas a estas modas pasajeras pero de gran calado social que hoy inundan las calles de todos los rincones del planeta.

 

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